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  DIÁLOGO
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A PUERTA CERRADA
 
MARCELA GÓMEZ ZALCE

Ciudad Juárez; el show debe continuar

Los políticos mi estimado, han
resultado hielo para la verdad
y fuego para la falsedad.
Inicia otra semanita ahora con el
sonsonete presidencial de exhortar
para encontrar acuerdos, consensos
y diálogo entre los partidos
y su (des)gobierno. Palabrería que
una vez más se pierde en el bullicio
que aún tensa la arena electoral por
las célebres alianzas que buscan
redefi nir que el fi n, efectivamente,
justifi ca los miedos y medios.
Felipe Calderón pasa por uno
de sus peores momentos acompañado
de una descomunal serie de
focos rojos. Y todo el volátil contexto
se agrava con esa curiosita
beligerancia que distingue su
talento para destruir los posibles
puentes para encontrar salidas a
las gravísimas crisis que vapulean
a México. E irrefl exivamente my
friend, sin pausa o moderación alguna
ha arremetido en contra de su
otrora aliado el PRI y ejercido una
inédita presión contra los gobiernos
amarillos.
Hoy su cacareada reforma política
pende del hilo tricolor que,
parajodas de la reinante confusión,
recibe señales amistosas desde Bucareli
haciéndolas insuficientes
cuando el gymboree (con minúsculas)
presidencial enfi la sus baterías
a través de la PANdilla en el poder
(del no poder) en cuyo interior,
además, se agita una original batalla
entre atractivos grupos.
Nuevamente la división como
sello y para maquillar la inmensa
destrucción ofi cial en varios frentes,
qué mejor anuncio (digno de
la casa de la risa) que relanzar con
bombo y platillo invitando a la sociedad
(a bit later) a participar en
una nueva estrategia whatever en
una ciudad como Juárez en la cual
el complejo mosaico de problemas
sociales y de migración abona a
la sangría del organizado crimen.
Ciudad sin ley y sin autoridad ahora
recibe la joyita tricolor del traslado
de poderes como si se tratara
de una sencilla mudanza que no
deja de ser simpática pirotecnia
mediática (¿electoral?) que en el
mediano plazo no resolverá el delicado
problema de fondo.
Parches, simulaciones, mentiras
y espejitos para apaciguar la
sensación colectiva de un estado
fallido que no puede con el maravilloso
paquete. Que no resuelve
ni soluciona pero se escuda detrás
de una espotiza para legitimar su
ineficacia, incompetencia y torpeza.
Aunque no se le debe restar el
ilustre mérito a Felipe & his dumb
squad de su afán en tratar de sacar
raja política en polémicos temas.
La grandiosa estupidez de su postura
sobre los matrimonios gay y la
adopción ha enseñado esa carita de
intolerancia e ignorancia que fractura
ya al blanquiazul en la ALDF
donde se presionó a la expulsión de
Lía Limón por no votar a favor de
la inconstitucionalidad.
Ese amable lector, es el verdadero
rostro de esta PANdilla. La
intransigencia como bandera y el
castigo para aquellos que no se subordinen
a la línea. Esa misma que
en medio de una tragedia como la
registrada en la capital, el Edomex
y Michoacán por las intensas lluvias
desencadenó a los mastines de
Conagua para endosar costos de un
fenómeno meteorológico como el
registrado hace unos días escudándose
en avisos telefónicos y en correos
electrónicos que en ningún
momento puntualizaron una situación
de alarma y alerta que ameritara
la implementación, a tiempo,
de un operativo conjunto entre los
gobiernos federal y estatales para
evitar la tragedia que hoy sacude
a miles de familias mexicanas que
perdieron todo.
Y así, resguardados en el escudo
del golpeteo mediático se olvida el
acuerdo fi rmado entre la dependencia
de Luege Tamargo, de los
gobiernos de Peña Nieto y Ebrard
Casaubón testifi cando que la capacidad
actual de la infraestructura
se encuentra rebasado por las
lluvias de temporada. Ese que ha
ocasionado la millonaria inversión
para ampliar la obra hidráulica que
se vio colapsada ante la fuerza de
la naturaleza.
La invariable terquedad de politizar
tragedias o de judicializar la
política no suma sino resta y divide
en momentos donde el país navega,
eso sí, emocionado, ante una
peligrosa adversidad. Felipe Calderón
se ha engolosinado estos
últimos meses en mandar señales
equívocas.
Señales confusas y mensajes temerarios
matizados de constantes
provocaciones. Y tarde o temprano
entrará la cadena de reacciones.
Luego entonces my friend, de los
volátiles daños colaterales.