CIUDAD DE MÉXICO.- Más que incertidumbre lo que reina aquí en la capital del país es una parálisis en amplios sectores de la economía ante dos asuntos difíciles de predecir en estos momentos.

Nos referimos a las negociaciones del Tratado de Libre Comercio que nadie imagina cuándo ni cómo habrán de terminar. ¿Será refrendado el acuerdo con cambios sustanciales o de plano Estados Unidos lo cancelará para entrar en una especie de limbo comercial?

El segundo tema son las elecciones presidenciales que tampoco sabemos a estas alturas como concluirán y si el país saldrá fortalecido o por el contrario brotarán los enconos y las divisiones.

Son tres los escenarios que se vislumbran desde el Valle de México a decir de las conversaciones sostenidas en las últimas horas con ciudadanos, funcionarios, empresarios, políticos y profesionistas.

El peor de los escenarios se refiere a una elección cerradísima en donde Andrés López Obrador gane la presidencia de la República por una diferencia mínima de votos para desatar un desánimo general y un ambiente de incredulidad social.

El candidato perdedor y su respectiva coalición de partidos -sea José Antonio Meade o Ricardo Anaya- difícilmente aceptarán la derrota en los días posteriores al primero de julio lo que provocará fuga de capitales, un desplome del peso y un freno súbito de la inversión nacional y extranjera.

El mejor de los escenarios -siguiendo con el sentir de los entrevistados- se dará si gana Ricardo Anaya o José Antonio Meade con un margen considerable de votos, es decir con una diferencia de por lo menos tres o cuatro por ciento sobre Andrés Manuel López.

Ello obligaría al resto de los contendientes a reconocer sus respectivas derrotas y el país volvería a la normalidad en las siguientes dos o tres semanas. Por supuesto la posibilidad de que ocurra lo anterior se vislumbra a estas alturas muy cuesta arriba.

El tercer escenario es el intermedio y digamos el más probable en estos momentos. Hablamos de un triunfo relativamente holgado por parte de Andrés Manuel López Obrador que obligará a las coaliciones “Por México al Frente”, “Todos por México” y al gobierno de Peña Nieto, a reconocer la victoria del representante de Morena y de la coalición “Juntos Haremos Historia”.

El ingrediente a añadir sería que la conformación de partidos en las cámaras de senadores y diputados quede tan fragmentada que ninguno alcance mayoría simple lo que vendrá a complicar cualquier intento de cambio en la Constitución Mexicana.

Bajo tal panorama, López Obrador será un presidente acotado por los poderes legislativo y judicial de tal manera que no podrá desconocer a su antojo las reformas estructurales ni tampoco cancelar la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

Sin duda el país resentirá por los cambios que intentará emprender el abanderado de Morena, pero insistimos no podrá modificar fácilmente las reglas ni las leyes del país como tampoco lo logró Vicente Fox.

En estos escenarios no se contempla a Margarita Zavala entre los dos finalistas porque no ha repuntado en las encuestas, pero tampoco hay que descartar tal posibilidad.

Lo cierto es que los distintos equipos de los candidatos trabajan a todo tren para el inicio de las campañas el próximo 30 de marzo, precisamente el Viernes Santo.

Mientras López Obrador anunció que su arranque tendrá lugar el domingo 1 de abril en Ciudad Juárez, trascendió que José Antonio Meade seleccionó a Querétaro como su puerta de lanzamiento, tentativamente en la madrugada del viernes 30 de marzo.

Del cuarto de guerra de Ricardo Anaya todavía no se ha dado a conocer alguna decisión, por cierto el candidato del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano acaba de integrar a Jorge Castañeda a su equipo en calidad de coordinador estratégico de su campaña.

A su vez el aguerrido panista Diego Fernández defendió a capa y espada a Anaya ante la agresión sufrida por la PGR al tiempo que sostuvo que lo mejor para México será que no llegue López Obrador a la presidencia.
En medio del ajetreo electoral, el Consejo Coordinador Empresarial emitió por voz de su dirigente nacional, Juan Pablo Castañón, un fuerte jalón de orejas a los candidatos presidenciales para que dejen de atacarse y comiencen a debatir de manera responsable.
“Ya basta de agravios, de respuestas fáciles y superficiales que sólo apelan al encono social y a la división, ya es tiempo de un debate serio, profundo y responsable sobre el país que estamos construyendo”, enfatizó el líder de los empresarios.

El ambiente político si que está movido, sin embargo, como lo dijimos al inicio de este artículo, buena parte de las actividades económicas se mantienen frenadas ante la indefinición del Tratado de Libre Comercio y por las campañas de los aspirantes presidenciales que por cierto iniciarán de manea oficial en una semana.

Noticias, noticias…
Complicada la situación de Perú ante la renuncia ayer miércoles del presidente Pedro Pablo Kuczynski, luego de varios escándalos de corrupción en el que ha figurado y por haber indultado el año pasado al ex presidente Alberto Fujimori.

¿Algún día veremos en México la dimisión voluntaria de un primer mandatario o un gobernador ante acusaciones de corrupción?… La firma Constellation Brands desafió a propios y extraños al anunciar una inversión de 900 millones de dólares en su planta cervecera de Ciudad Obregón, desde donde planea exportar 8.5 millones de hectolitros anuales a partir del 2022. Esta compañía tiene los derechos de exportación y de venta a Estados Unidos de la reconocida marca Corona. En estos momentos construye una planta gigante para producir cerveza en Mexicali, Baja California.