¿Fue producto de un capricho, de presiones políticas, de la impotencia o de una negociación?

Todavía no queda del toco claro, pero lo cierto es que la inesperada renuncia de Margarita Zavala a su candidatura independiente a la Presidencia de la República sacudió fuerte al mundo político mexicano.

Si bien es cierto que la campaña de Margarita no había levantado por infinidad de razones, la realidad es que a mes y medio de los comicios nadie se esperaba su salida abrupta del proceso.

Margarita Zavala fue cuidadosa en las formas al anunciar su declinación en el programa Tercer Grado de Televisa, incluso dejó a sus simpatizantes en libertad para escoger la opción electoral que más les convenga.

No cargó, pues, los dados para ninguno de los otros cuatro contendientes de la boleta electoral.

Pero no podemos ser ingenuos y excluir la posibilidad de un arreglo previo entre Margarita y su equipo con uno de los dos los aspirantes presidenciales que más se acercan a su visión política y partidista.

Por lo pronto la ex primera dama puso en jaque al Instituto Nacional Electoral, porque tendrá que ajustar los tiempos del segundo debate del próximo domingo y resolver que hacer con las 80 millones de boletas electorales que llevarán su nombre el próximo primero de julio.

Queda en duda el rol que jugará en las próximas semanas, conociendo a su esposo Felipe Calderón, es muy difícil que permanezcan alejados en el trecho final de la contienda.

Si Margarita optara por reconciliarse con el PAN, el partido de toda su vida, y particularmente con Ricardo Anaya, veremos de un día para otro un repunte significativo por parte de la coalición Por México al Frente, ubicada a unos diez puntos de Andrés Manuel López Obrador.

Si por el contrario, la ahora ex candidata presidencial decide sumarse a la coalición del PRI, PVEM y Nueva Alianza, que encabeza José Antonio Meade, veríamos un crecimiento similar de tres a cinco puntos, sin embargo sería todavía insuficiente para alcanzar al puntero Morena.

Ahora bien, si Margarita se mantiene al margen y no se inclina abiertamente para ninguno de los bandos, veremos entre Meade y Anaya una lucha campal por atraer a dichos votantes.

De entrada quien resulta beneficiado con la salida de Margarita es Anaya porque se comprueba que no era la candidata ideal para las elecciones presidenciales por lo que seguramente muchos panistas que la apoyaban buscarán regresar al viejo cauce.

Aquí lo dijimos en octubre pasado: “La cerrazón y aparente encono del dirigente panista Ricardo Anaya hacia los posibles aspirantes a la candidatura presidencial de su partido, no justifica una renuncia tan temprana cuando además Margarita Zavala es una mujer joven con un extenso y brillante futuro político”.

Margarita se precipitó al renunciar al PAN y emprender un camino muy complicado que la llevó a ser candidata independiente pero sin alcanzar los resultados esperados en su corta campaña.

En el cuartel de Andrés Manuel López Obrador debe preocuparles que Anaya logre atraer a seguidores de Zavala porque la brecha se acortaría entre cuatro a seis puntos que no son nada si consideramos que falta mes y medio para el primero de julio.

Anaya coqueteó en las últimas semanas con Margarita, de hecho, un día antes de su dimisión, habló maravillas de la ex primera dama en un encuentro con banqueros.

Pero también el equipo de Meade tiene fuertes lazos con Margarita y en especial con su esposo Felipe Calderón. Es bien sabido que el senador Ernesto Cordero fue jefe de Meade en la Secretaría de Hacienda.

Por donde se vea es lamentable que Margarita haya renunciado a su candidatura, en primer lugar, por tratarse de la única mujer en la contienda presidencial y en segundo, porque representaba una opción fresca e independiente.

Pero así es la política, en ocasiones da y en otras quita. Habrá que estar muy pendiente de lo que sucedió detrás de esta sorpresiva decisión de Margarita Zavala.

Noticia final…
Todo listo para el debate de candidatos presidenciales el próximo domingo en el auditorio de la Universidad Autónoma de Baja California, en la ciudad de Tijuana. Se sentirá la ausencia de Margarita, pero ello no evitará que el resto de los aspirantes se den con todo a lo largo de dos horas. Cuarenta y dos ciudadanos, previamente seleccionados, realizarán sus preguntas a los candidatos en base a los siguientes temas: comercio exterior e inversión, seguridad fronteriza, combate al crimen trasnacional y derechos de los migrantes. Allá nos vemos.