El efecto AMLO podría ocasionar cambios inusitados en la geografía política nacional, desde un congreso dominado por los rojos de Morena hasta varios estados arrasados por la corriente ideológica del controvertido Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, no todos los analistas se ponen de acuerdo en tal posibilidad ante la complejidad de este fenómeno que lo vivimos por última vez en el año 2000 con el triunfo contundente de Vicente Fox.

A diferencia de López Obrador, Fox pertenecía a un partido de larga trayectoria como Acción Nacional que terminó por cobijarlo a pesar de que líderes tradicionales se oponían al exgobernador de Guanajuato por su locuacidad e independencia.

El PAN contaba además con una estructura probada que al menos a nivel regional le había generado varios triunfos, entre ellos los históricos de Baja California, Chihuahua, Nuevo León y el mismo Guanajuato.

En contraste, Morena es un partido reciente que obtuvo su registro en julio de 2014, cumplirá apenas cuatro años de vida a pesar de que inició como asociación civil en el año 2011. Cuenta con poca experiencia electoral al momento.

En las elecciones federales de 2015 obtuvo 8% de la votación que no es poca cosa, sin embargo quedó todavía lejos de los grandes partidos. Su gran victoria fue en la Ciudad de México en donde obtuvo 18 distritos electorales para obtener mayoría en la Asamblea Legislativa.

A nivel nacional ganó 35 diputados federales, 21 de ellos de representación proporcional gracias a la votación alcanzada de más de tres millones de sufragios. Después se han sumado otros legisladores a Morena para un total de 47 escaños.

El Movimiento de Regeneración Nacional no tiene gobernador y posee solo treinta alcaldes de los dos mil 474 que existen a nivel nacional.

Su presencia territorial a lo largo del país es todavía reducida y existen dudas sobre su capacidad para organizar un operativo nacional efectivo el día de las elecciones a diferencia del PRI, PAN y PRD, cuya experiencia es sobrada en esta lides.

Por ello una cosa es ganar las encuestas y otra mover a los simpatizantes de los partidos para que acudan a las urnas a emitir su voto, sabemos que en ocasiones los ciudadanos se quedan en sus casas pensando que su candidato ganará fácilmente.
Sobre las polémicas encuestas hay otros datos a considerar, buena parte de los simpatizantes de Morena en el norte del país son mexicanos que han emigrado de los estados del sur en donde AMLO cuenta con grandes simpatías.

Pero hay dudas sobre si estos votantes tienen sus credenciales de votar en regla, además si en este 2018 se solucionará el eterno problema de las casillas especiales que nunca alcanzan para atender la demanda de electores.

No queremos decir con ello que la popularidad de Morena es falsa o está inflada, pero sí que como ya hemos visto en múltiples ocasiones, una cosa son las encuestas y otros los resultados electorales reales.

En Sonora, el efecto AMLO podría tener consecuencias graves por el cambio de un presidente del PRI a uno de oposición. 

En los últimos tres años, el gobierno de Claudia Pavlovich, emanado del PRI, ha vivido una luna de miel con el régimen federal, situación que seguramente cambiará en caso que triunfe López Obrador.

Esto se extenderá a los municipios que sean ganados por el PRI y el PAN que tampoco tendrán el apoyo abierto y decidido del centro del país. 

Tal situación se vivió en 2012 cuando Peña Nieto llegó a Los Pinos para convertirse en un enemigo político del entonces gobernador panista Guillermo Padrés.

Sonora y sus gobernantes tendrían entonces que preparar desde ahora un plan B para que la llegada de AMLO al poder no trastoque cuando menos proyectos esenciales como la modernización de la carretera de cuatro carriles.

Por fortuna, entre los comicios a la toma de protesta el primero de diciembre habrá cinco largos meses que parecen suficientes para ajustar las piezas del ajedrez político.

Estaremos muy pendientes y ya hablaremos de quiénes serán los beneficiados si gana Morena.

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A pesar del ambiente y clima caliente que vive Guadalajara, disfrutamos allá un espléndido fin de semana gracias a la compañía y atención de buenos amigos. Asistimos al enlace matrimonial del doctor Ramón Jairo Morfín Pavlovich y su hoy esposa Luz María Cervantes de Morfín, para así quedar emparentadas dos familias de abolengo de Hermosillo y la capital de Jalisco. Felices vimos a sus respectivos padres Ramón y Paloma de Morfín, así como Ignacio y Rebeca de Cervantes… Ocasión oportuna para saludar a muchos hermosillenses, entre ellos Ernesto y Beatriz de Ramos, Alejandro y Beatriz de Elías, Tato y Yanín de Ruibal, Jesús Alfonso y Nesty de Moreno, Luis Enrique y Ruth de Acosta… Convivencia de primera también con nuestros viejos amigos Germán y Margarita de Reynaud, quienes viven muy contentos en la perla tapatía en donde dirigen la Revista Sentirte Bien. Esperamos volver pronto.