En estos tiempos electorales resulta muy arriesgado hablar bien de un candidato o de una propuesta de campaña y más si se trata del partido de Enrique Peña Nieto, quien ha logrado unificar a la mayoría de los mexicanos, pero en su contra.

Hablaremos en este artículo sobre una propuesta emanada del tricolor, por suerte se trata de un candidato local que dicho sea de paso no cuenta con las antipatías del primer mandatario del país, así que esperamos no recibir tomatazos ni tampoco afrentas por las redes sociales.

En días pasados el aspirante a la alcaldía de Hermosillo, Ernesto De Lucas, demandó aumentar en un 100 por ciento el impuesto predial a las casas y terrenos propiedad de bancos que se encuentran en un total abandono.

Se trata de un serio problema social toda vez que estos inmuebles se convierten en nidos de malvivientes y en un foco de inseguridad e insalubridad, especialmente en las colonias populares de la capital sonorense.

Son tantas las propiedades de los bancos que no se preocupan por mantenerlas en buenas condiciones de ahí la necesidad de que sea el Ayuntamiento, quien se haga cargo de vigilarlas, bajo la condición de recibir el doble del impuesto predial que actualmente se cobra.

La propuesta que presentará el “Pato” De Lucas en caso de ganar la alcaldía, generó reacciones encontradas, a favor están los vecinos que sufren los efectos de las casas abandonadas y obviamente en contra los bancos y otros propietarios de dichos inmuebles.

La realidad de las cosas es que De Lucas se quedó corto en su proyecto porque el impuesto predial que pagamos en general en México es muy bajo lo que impide a los ayuntamientos crecer y alcanzar la independencia económica tan necesaria en tiempos de tantas necesidades.

Un estudio realizado en el 2010 detectó que en México la recaudación del predial representó apenas el 0.13% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en Inglaterra, Francia y Estados Unidos se obtuvieron el 4.2, 3.7 y 3.1% de su PIB, respectivamente.

Incluso países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Colombia y Chile recibieron ingresos por predial por el 3, 2, 1.5 y 0.7% de su respectivo PIB.

Por algo tenemos municipios pobres y en muchas ocasiones quebrados con capacidad muy limitada para hacer frente a los programas de seguridad, vialidad, alumbrado, forestación, etcétera.

De acuerdo a la Ley de Ingresos del 2018, Hermosillo recibirá 405 millones de pesos por concepto de prediales, es decir menos del 10 por ciento del ingreso total presupuestado en el año de 4 mil 656 millones de pesos.

Los ayuntamientos dependen ampliamente de las participaciones estatales y federales, pero muy poco de sus propios recursos, de ahí que tengamos ciudades con tantas carencias y rezagos.

En Estados Unidos los condados cobran prediales tasados en los valores reales de las propiedades –aproximadamente 1% al año— y con ello cubren los gastos para educación, seguridad pública, parques y jardines, alumbrado y pavimentación, entre otros servicios.

Sería interesante que el próximo alcalde de Hermosillo, sea de cualquier partido, realice un estudio para conocer al detalle el estado que guarda el impuesto predial en nuestro municipio.

Estamos seguros que se detectarían muchas sorpresas e irregularidades, por ejemplo, descuentos y exenciones para las grandes construcciones y terrenos privados, sin olvidar que por ley los edificios federales, estatales y municipales no pagan un cinco del impuesto predial.

Apuntes finales…
El calor infernal que sufren en estos días los hermosillenses provocó una pronta y oportuna respuesta de las autoridades estatales y locales al habilitar albergues para atender a personas que sufren los efectos de los despiadados rayos del sol. La gobernadora Claudia Pavlovich anunció apoyos para 15 mil familias de Sonora a través del Fondo de Desastres. Lo peor de todo es que en Hermosillo la ola ardiente se extenderá hasta el fin de semana con temperaturas de 42 o más grados centígrados.

Hay que evitar a toda costa la pérdida de vidas humanas, especialmente de niños y ancianos… A una semana del tercero y último debate de los candidatos presidenciales a realizarse en Mérida, Yucatán, se percibe muy poco interés y entusiasmo de los ciudadanos luego del segundo debate que terminó en chacoteo y con propuestas por demás raquíticas.