El Tratado de Libre Comercio pasó de facto a mejor vida para dar inicio a una guerra comercial entre México y Estados Unidos de consecuencias imprevisibles.

El presidente norteamericano se tardó más de un año, pero finalmente rompió con el acuerdo comercial que pusieron en marcha Canadá, Norteamérica y México el primero de enero de 1994 luego de cuatro años de negociaciones.

Donald Trump mostró una y mil veces su desacuerdo con este tratado que según su visión había sido negociado en contra de los intereses norteamericanos.
Con el anuncio de Estados Unidos de imponer aranceles al acero y aluminio procedentes de México y Canadá, virtualmente se da por muerto el pacto comercial entre los tres países.

Por órdenes de Trump, desde el pasado primero de junio se cobra un 25% de arancel a las importaciones de acero y un diez por ciento al aluminio provenientes de estos dos países y también de los miembros de la Unión Europea.

Además el mandatario yanqui expresó por separado que prefiere establecer tratados comerciales separados con México y Canadá lo que vendrá a complicar todavía más las negociaciones y por ello se ha disparado la incertidumbre económica en nuestro país.

Por lo pronto el dólar se vende por arriba de los 20 pesos en las instituciones bancarias al tiempo que se registran transferencias sustanciales de capitales al extranjero.

El gobierno de Enrique Peña Nieto reaccionó en esta ocasión con mayor prontitud y agudeza al decretar aranceles entre el 7 y el 25% a las importaciones de 71 artículos norteamericanos como una forma de compensar el daño causado por la medida de Trump.

Actualmente México exporta acero y aluminio al vecino país por un valor de tres mil millones de dólares, se calcula que el arancel significará un gasto de unos 650 millones de dólares para las empresas productoras.

Además el gobierno de Peña Nieto impondrá un arancel del 25% a 186 productos elaborados con acero con el objeto de proteger a la industria nacional ante la posible llegada de materiales siderúrgicos provenientes de otros países.

Es muy difícil visualizar hasta donde se extenderá esta guerra comercial, Trump es un presidente voluble y caprichoso que como puede dar marcha atrás el día de mañana en sus decisiones, podría intensificar sus medidas proteccionistas.

También es complicado entender el porqué de estas acciones unilaterales de Estados Unidos que suponemos debieron ser consultadas con expertos en el comercio internacional.

Dicho sea de paso, las medidas de Trump no han afectado sustancialmente la economía yanqui que sigue creciendo en su producto interno bruto y en la creación de empleos.

Por lo mismo México deberá reaccionar con mucho tacto e inteligencia. Entendemos que buena parte de los artículos a los que se impusieron aranceles son producidos en los estados donde Trump cuenta con muchos electores.

De ahí que esos simpatizantes podrían convertirse en críticos del neoyorquino y presionar para que dé marcha atrás en sus afanes proteccionistas. Pero cuidado, Trump es un hábil manipulador y es capaz de utilizar esta situación para golpear más a México, a su gobierno y a sus ciudadanos.

El panorama luce enrarecido para México, para colmo estamos inmersos en un proceso electoral del que todavía no sabemos si el país saldrá bien librado o por el contrario quedará dividido y enfrentado.

Las guerras comerciales no son nuevas y ni tan poco resultan siempre sangrientas, México tiene que responder con firmeza al vecino país y buscar medidas que afecten directamente al bolsillo de los estadounidenses y de sus compañías más connotadas.

No hay que olvidar que somos un gran cliente y un extenso mercado para los norteamericanos.

Ahora las noticias…
Las leyes electorales mexicanas son una verdadera chulada: sin tener residencia en México, habiendo sido prófugo de la justicia y con una ciudadanía extranjera a la que apenas renunció, Napoleón Gómez Urrutia es flamante candidato plurinominal al Senado por Morena, gracias a la bendición del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación… El empresario republicano John Cox se coló a la lucha por la gubernatura de California al quedar en segundo lugar en las primarias del pasado martes. Peleará contra el demócrata Gavin Newsom en los comicios del próximo 6 de noviembre en donde ya veremos si el efecto Trump logra influir en la liberal California.

José Santiago Healy
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