Es increíble lo que ha sucedido en México en las últimas dos semanas.

Del clima de crispación y enfrentamiento pasamos a un ambiente de conciliación y armonía.

En buena medida esto fue efecto del resultado electoral en donde quedó muy claro el ganador de la elección presidencial así como las de legisladores y de gobernadores, congresos y alcaldes en varios estados del país.

La votación de Andrés Manuel López Obrador por arriba del 50 por ciento y por un holgado margen, deja claro que en México tenemos pendiente la aprobación de la segunda vuelta en los comicios para presidente con el fin de evitar crisis postelectorales como las vividas en años pasados.

Salvo protestas aisladas en algunas regiones del país, en los comicios recientes funcionaron bastante bien la organización y las instituciones electorales.

Ayudó sobremanera la actitud de los ganadores y los perdedores, especialmente éstos últimos quienes reconocieron sin ningún regateo sus respectivas derrotas.

Fue además clave la actitud conciliadora de López Obrador y la del presidente Peña Nieto, quien tampoco objetó los resultados.

Que exista una negociación previa entre ambos no lo sabemos con certeza, lo que sí sabemos es que tendremos una transición ordenada y en paz, elemento fundamental para no vivir otra de las tradicionales crisis transexenales.

Vaya, hasta el dólar bajó a niveles de los 18 pesos cuando durante meses rondó los 20 pesos en medio de la incertidumbre política.

No hubo, pues, necesidad de amarrar al tigre ni de iniciar un proceso de inestabilidad social como el que vivimos en 1988, 1994, 2006 y en menor grado en el 2012.

Es impresionante constatar que cuando los ciudadanos salen a votar y deciden masivamente por una corriente política, a los gobiernos no les queda otra opción que acatar la voluntad popular y olvidarse de los dimes y diretes.

Qué maravilla que esto ocurriera siempre y no solo cuando se gana por amplio margen. La democracia debe respetarse sea cual sea el resultado y aun cuando Juan Pueblo gane con apenas un voto de diferencia.

Calma chicha en Sonora
Aquí en la región se refleja un clima similar al que se vive en el centro del país.

La gobernador Claudia Pavlovich tuvo un encuentro positivo la semana pasada con el presidente electo López Obrador, en donde se sentaron los primeros puntos de acuerdo para el llamado pacto federal.

A nivel regional y con el fin de acallar rumores, Pavlovich se reunió el fin de semana con Alfonso Durazo Moreno, el sonorense con mayor cercanía e influencia en el equipo de López Obrador.

A pesar de las diferencias políticas, ambos personajes acordaron llevar la fiesta en paz y trabajar de manera conjunta en beneficio del estado de Sonora.

Es evidente que algunas medidas anunciadas por López Obrador, entre ellas la desaparición de los delegados federales, no gustaron a la clase política nacional, tampoco los anuncios de reducir oficinas públicas, recortar los sueldos de funcionarios y de combatir en serio la corrupción.

Son planes que por cierto no son nuevos, sin embargo la esperanza hoy en día es mayor por el cambio, en buena medida porque AMLO se recortará su sueldo como presidente, cancelará el cargo de presidenta del DIF para su esposa, así como las funciones de primera dama. Bien dice el refrán que el buen juez por su casa empieza.

A la larga los priistas y panistas salen ganando porque entre más compromisos anuncie López Obrador, crecerá la posibilidad de que no cumpla con todas sus promesas y que tarde o temprano surja el desencanto.

Además en casos como las delegaciones federales, será más fácil lidiar con un coordinador general y no con 45 delegados como actualmente ocurre en Sonora.

La realidad fue que hoy los priistas y ayer los panistas, exageraron en su ánimo de colocar a sus incondicionales en estos puestos que no son claves ni indispensables.

Aquí en Sonora el ex gobernador Manlio Fabio Beltrones acomodó a buena parte de su grupo en dichas delegaciones, pero en otros estados fueron los propios gobernadores quienes se sirvieron con la cuchara grande.

En cuanto a los salarios de funcionarios se ha levantado otra gran polémica. AMLO fijó su sueldo en poco más de 100 mil pesos cuando Peña Nieto ganaba cerca de los 300 mil pesos.

Advirtió que no permitirá que ningún funcionario gane más que él lo que tiene en vilo a futuros legisladores, gobernadores y desde luego a los miembros de su gabinete, quienes deberán vivir en la austeridad de años pasados.

¿Veremos un éxodo de funcionarios de la alta burocracia o se someterán a las nuevas reglas? Lo cierto es que el gasto público se reducirá drásticamente para bien del país, esperamos que la eficiencia y el servicio público no sufran una caída.

López Obrador tomó por fin un receso de cuatro días en su rancho en Tabasco, lapso que aprovecharemos los ciudadanos para descansar y reflexionar sobre estas dramáticas dos semanas.

Noticia final...

Francia se llevó la Copa Mundial merecidamente en un partido de altibajos donde finalmente se impuso la calidad técnica y la velocidad de los galos. Croacia consigue un subcampeonato histórico y cuidado porque seguro los croatas volverán por la revancha en Catar 2022.