Buscan el equilibrio solo para romperlo.
Florestán

A Alejandra Barrales la conocí hace muchos años como combativa secretaria general de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación, ASSA, y un día le comenté que con el tiempo llegaría a ser una dirigente obrera de la importancia de Fidel Velázquez y me dijo ¡zafo…!

Desde entonces mantuvimos una relación profesional respetuosa. Y seguí su carrera sin pensar, jamás, que llegaría a ser la presidenta del entonces naciente partido de la Revolución Democrática, senadora, integrante del gabinete de Ciudad de México y, ahora, candidata a gobernarla por un frente opositor al ganar la encuesta de dicho bloque a Salomón Chertorivsky, que llevaba cinco en campaña y al entrañable doctor Armando Ahued, un gran personaje, ambos apartidistas.

Este resultado se dio a conocer ayer por la tarde teniendo que aceptar que se trata de otra victoria de Miguel Mancera al interior del citado frente y la confirmación de que esa alianza de ciudadana tiene cero cuando todo es un acuerdo cupular en el que Ricardo Anaya, presidente del PAN, resultó ser su candidato presidencial, y Alejandra, presidenta del PRD, al gobierno de Ciudad de México, como se repartieron las parcelas al integrar este bloque. Las dos nominaciones fueron un dedazo, autodedazo de Anaya como en Morena, lo mismo que en el caso de Barrales, resultado éste que se da al día siguiente de que el queretano acudió a la sede del sol azteca para que lo hicieran suyo, reivindicando hasta sus lemas como propios, con el escudo perredista en su pecho y vistiéndose de chaleco amarillo para convertirse en el primer panista en la historia del país que es ungido candidato presidencial del partido que soñó y llevó al despeñadero la izquierda mexicana.

Ese fue el proyecto que diseñó Anaya para hacerse de la candidatura presidencial por encima de los procesos internos de su partido y de las estructuras y bases panistas.

Falta ver, lo conoceremos el 1 de julio, si la base panista vota por un candidato perredista, y si la amarilla por un candidato azul, representados en una misma persona: Ricardo Anaya.

Y, luego, a dónde van a esos votos, si los panistas a José Antonio Meade y los perredistas a Andrés Manuel López Obrador.

RETALES
1. REVISIÓN.- El INAI, que preside Francisco Javier Acuña entra, por ley, a la arena electoral al tener que revisar el cumplimiento transparente de las más de 70 obligaciones de los partidos políticos y ya podrá sancionarlos. Bienvenidos a la realidad;
2. TARJETAZO.- El próximo día 2 vence el plazo para que Bansefi entregue a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, acéfala, su reporte sobre las denuncias de clonación de tarjetas para damnificados de los sismos; y
3. ¿INDEPENDIENTES?- Margarita Zavala viene del PAN, Armando Ríos Píter del PRD, El Bronco del PRI, pero solo uno viene de todos: Demetrio Sodi, candidato independiente a la alcaldía Miguel Hidalgo, que ya gobernó como delegación, y que ha pasado por el PRI, el PRD y el PAN. Les digo.
Nos vemos mañana, pero en privado.