Las madres trabajadoras solas constituyen un sector que cada día crece más y no cuenta con los apoyos suficientes para tener calidad de vida, para ellas y sus hijos. Las madres solteras que trabajan, generalmente están cargando con dos responsabilidades: los hijos y sus necesidades, y el trabajo; constantemente están haciendo cálculos, planes y acciones para conciliar las necesidades de la familia y cumplir con su trabajo.

Cada vez aumenta más la cantidad de madres solteras en México. En la actualidad 30 millones de mujeres mexicanas son madres; 18% de ellas (5.3 millones) son solteras, separadas o divorciadas, según datos del INEGI, 3.7 millones de mujeres solas con hijos tienen ingresos por trabajo, lo que representa el 70%.

Nuestra entidad no es la excepción frente al incremento de mujeres que crían solas a sus hijos y son el sostén económico de su familia. Muchas mujeres son madres solteras porque su pareja nunca quiso hacerse cargo de la familia, pero hay muchas otras mujeres que prefieren esta condición a vivir en peligro con su pareja. Según el INEGI (2015) en el estado participan en la actividad económica 780 mil 581 madres de familia, de las cuales el 42 por ciento son trabajadoras (Sonora está por encima de la media nacional de 37.8 por ciento). Esto significa que 326 mil 148 mujeres tienen que salir del hogar y separarse de sus hijos para buscar la manera de sostenerlos económicamente, y encima no cuentan con guarderías en su gran mayoría, razón por la que un gran número de mujeres tienen que dejar a sus hijos solos, encerrados en sus casas, con el riesgo de sufrir accidentes o perder la vida.

En distintos empleos se aprecia la discriminación de que son objeto las trabajadoras madres solteras, y la ausencia de políticas públicas que garanticen su desarrollo laboral y la seguridad de sus hijos, mientras ellas trabajan. Aproximadamente un 90 % de las trabajadoras de la industria maquiladora de exportación (IME) son madres solas con responsabilidades de hijos, la maternidad representa un motivo por el que se les excluye participar en ascensos y se favorece a los varones. Esto tiene un significado que las trabajadoras comprenden: el trabajo de las mujeres es desvalorizado debido a su maternidad, así lo relató una operaria de la IME: “Ahí se fijan mucho en las faltas [ausencias] y actitudes, muchas veces por ser mujeres no ascendemos porque tenemos hijos; se enfermó el niño y pides el permiso, muchas veces no te dan permiso, y eso es constante mientras están chiquitos, entonces ascienden a los hombres aunque tengan menos tiempo trabajando”.

El tema de las madres trabajadoras solas y la necesidad de guarderías en horarios diurnos, vespertinos y nocturnos, es una demanda apremiante para evitar, accidentes y muertes innecesarias de los hijos de las trabajadoras. Recientemente, durante una conferencia a los dirigentes del Sindicato de Jornaleros de San Quintín, en la ciudad de Ensenada, se denunciaba la ausencia de seguridad para los hijos de las jornaleras: “En los campos hay muchas mujeres que son madres solteras, con hijos que dependen de ellas y que lamentablemente no pueden perder el trabajo. A veces dejamos a los niños solos encargados con alguien o al hijo más grande cuidando al más chiquito. El gobierno pone guarderías que no son suficientes y sin tomar en cuenta los horarios de trabajo de los jornaleros y jornaleras; si saben que entran a trabajar desde las 4:30 de la mañana, cuando es fuerte la temporada de frutas y verduras vienen regresando a las 6:30 o 7:00 pm, en muchas ocasiones hasta las 9:30 o 10:30 de la noche. Las guarderías las cierran a las 5:00 pm; no toman en cuenta nuestras necesidades”.

Este mismo año, el pasado 10 de mayo, mientras se festejaba el día de las madres, el luto nuevamente conmovió a la sociedad sonorense tras el fallecimiento de cuatro niños en Magdalena y dos más en el Poblado Miguel Alemán, a consecuencia de dos incendios, debido a que sus madres estaban trabajando en horarios nocturnos y no había ninguna persona adulta para cuidarlos.

La extensión del horario de servicio nocturno de las estancias infantiles sería de indudable beneficio para la seguridad de los hijos de las trabajadoras, así como para las empresas. Este es un problema que debe estar presente en la agenda de todo gobierno.

•Doctorado en Ciencias Sociales, por el Colegio de Sonora.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.