Ahora lo podemos decir, hace seis semanas, Nacho Peralta estaba nueve puntos atrás de Preciado y ganó por casi cuatro, son 13 puntos en seis semanas, ¡13 en seis!, celebraban ayer en las oficinas del PRI nacional.

Colima es diminuto para trazar una proyección, pero fue un laboratorio donde se probaron fórmulas que se utilizarán en otras entidades. Ganó el PRI que no era favorito.

Ignacio Peralta multiplicó por 20 la diferencia de votos con que había derrotado en junio al panista Jorge Luis Preciado. Cuando Preciado quiso rebasar por la derecha en el Teletón, el PRI lo alcanzó para cerrarle el paso con una libreta repleta de advertencias. Cuando Preciado jugó rudo, el PRI de Beltrones le jugó rudísimo.

Y así será, aseguraban ayer entusiasmados los beltronistas: a quien haga pugilismo, lo enfrentaremos con técnica y calidad; pero no nos vamos a dejar con quienes salgan a pegarnos abajo del cinturón; y que no nos vengan con el expediente facilón de que somos sucios, porque Colima mostró que somos ordenados, que tenemos organización, trabajamos más que los adversarios, sabemos responder y sabemos hacer campaña de tierra y de aire.

Entre los brindis por Colima, el PRI se dio tiempo para resolver la sexta de las 12 candidaturas a gobernador, Aguascalientes. Seis candidaturas de unidad, sin fisuras aparentes, sin fugas a otros partidos, porque el PRI beltronista no le concede ese rango al zacatecano Pedro de León. “No se puede fugar el que nunca estuvo”, explican. “Lo buscamos denodadamente y no encontramos nada de él en los registros del PRI”.

Irán a las batallas de junio con Lorena Martínez en Aguascalientes, Héctor Yunes en Veracruz, Enrique Serrano en Chihuahua, Esteban Villegas en Durango, Marco Antonio Mena en Tlaxcala y Alejandro Tello en Zacatecas.

Tamaulipas queda listo para dirimirse entre Baltazar Hinojosa y Marco Antonio Bernal. Puebla, entre Blanca Alcalá y Enrique Doger. Oaxaca podría despejarse el jueves, ya excluido Samuel Gurrión (el PRI duda que Morena lo busque). En Hidalgo la mano es del secretario Miguel Ángel Osorio Chong. Sinaloa y Quintana Roo son todavía un acertijo.

Pero los priistas están seguros de que el “factor Beltrones” se levantará con 12 candidaturas de unidad y cero fugas. “¡Que no podemos ganar Puebla, que no podemos ganarle a la alianza en Oaxaca o Veracruz, quién dice eso!”, concluyen. “Vamos por las 13 gubernaturas. Una por una”.

Les faltan 12, ya tienen una. Y la convicción reforzada de que no hay guapo que le pueda ganar al PRI de Beltrones. 

MENOS DE 140. Los cinco jóvenes de Tierra Blanca. La desgracia de Veracruz. ¿Hasta cuándo?