Poca emoción y mucho frío se observó en el arranque de las campañas de los aspirantes presidenciales que, simuladamente, se hacen llamar "precampañas". Los "precandidatos" que ya son candidatos tuvieron un inicio no muy afortunado, en el que el frío que invade la República mexicana, por ondas y frentes fríos que nos afectan, pareció contagiar y enfriar también el ánimo de sus mensajes, de sus simpatizantes y militantes.

El primero en arrancar, al primer minuto del jueves, fue el candidato del PRI, José Antonio Meade, que lució, forzada y poco afortunadamente, el traje típico de San Juan Chamula, con todo y sombrerito de listones. En la plaza principal de San Juan, el municipio priísta por excelencia en los complicados Altos de Chiapas, el "ciudadano" Meade no mostró ninguna diferencia con las formas y estilos del más viejo y rancio priísmo: una plaza que no se llenó totalmente de acarreados, la mayoría procedentes de Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal, Citalapa, Berriozabal, Villaflores y Comitán. Priístas y bases clientelares del PVEM llevadas por el gobernador Manuel Velasco, que junto con la clase política chiapaneca, tricolores y verdes suspirantes, se morían por saludar y ver al candidato.

Algunas decenas de indígenas chamulas, especialmente los jefes políticos del pueblo, participaron como escenografía, porque la mayoría del pueblo dormía en la fría noche. Y Meade, que quiso arrancar su proselitismo en Chiapas "porque representa al México diverso y plural que nos caracteriza", no emocionaba mucho con su discurso un tanto plano y frío, a pesar de las promesas de "un futuro mejor para los mexicanos", en el que habló de "bienestar, seguridad y justicia social" y de cerrar la brecha "entre el México que somos y el que soñamos".

Anaya: campaña austera y rescate de muñecas. No más angelado fue el arranque del candidato de la alianza "Por México al Frente", Ricardo Anaya. En Amealco, Querétaro, su tierra natal, el abanderado frentista hizo más uso de la tecnología que del carisma que le atribuyen sus seguidores. Desde la noche anterior subió un video a sus redes de su viaje en carretera y luego en Twitter, la mañana del jueves, explicaría que fue a este municipio indígena del sur del estado porque "Amelia, una mujer indígena del lugar le dijo que las muñecas que ahí fabrican tradicionalmente, hoy están siendo producidas industrialmente", ante lo cual el panista fue a ofrecerle "todo el apoyo".

La austeridad que anunció como signo de su campaña se vio claramente en los muy pocos asistentes que lo acompañaron en la fría mañana en el Jardín Constitución de la localidad. Ningún dirigente político iba con él. Ahí, tras saludar algunos de los asistentes, Anaya dio un breve mensaje que ampliaría después en una conferencia de prensa en la que su discurso, un tanto flojo y lleno aún de lugares comunes, se centró en ofrecer "un cambio inteligente, con visión de futuro" y un combate frontal a la "corrupción, que es el principal cáncer de México", además de hablar de "una historia que implica acabar con la pobreza y la desigualdad que lástima a millones de familias… y recuperar la paz y la tranquilidad".

Gabinete de honestos en hotel de lujo. Lejos de actos masivos o mítines, el candidato de Morena y de la alianza "Juntos Haremos Historia", Andrés Manuel López Obrador prefirió hacerlo en el Hotel Hilton de la Alameda. Ahí, más que discursos, el tabasqueño se concentró en presentar a los 16 hombres y mujeres -ocho de cada género- a los que piensa invitar a conformar su gabinete, si gana las elecciones presidenciales el 1 de julio de 2018.

Es un equipo conformado sí por especialistas, pero varios de ellos con más perfil académico y de investigación, que con experiencia política. Su principal virtud, según López Obrador, es "la honestidad", y figuran nombres como el de Olga Sánchez Cordero, ex ministra de la Corte, que iría a Gobernación; Esteban Moctezuma, ex zedillista, en la SEP; Rocío Nahle, diputada de Morena, a Energía; la investigadora del Colmex, Graciela Márquez Colín, secretaria de Economía; el profesor del Tec y ex titular de Finanzas del GDF, Carlos Manuel Urzúa, secretario de Hacienda; y el embajador Héctor Vasconcelos, secretario de Relaciones Exteriores.

No hubo mucha reacción a los nombres del eventual gabinete lopezobradorista; aunque llama la atención la ausencia de colaboradores históricos de Andrés Manuel, de militantes de izquierda tradicional y hasta de sus aliados del PT y del PES, a los que no pareció tocarles ninguna cartera. Al final, parte de la nota la dieron la escritora Elena Poniatowska y la actriz Jesusa Rodríguez al levantar al final del evento una cartulina donde se leía "No al PES", junto con el símbolo cristiano de los peces.

¿Cómo se gestó la alianza Morena-PES? Tras la salida de Margarita Zavala del Partido Acción Nacional, el PES la invitó a ser su candidata rumbo a la Presidencia de la República. Las pláticas se mantuvieron constantes hasta que, en el mes de noviembre, el equipo de Zavala confirmó que buscaría ser candidata independiente y rechazó la invitación de Encuentro Social.

Fuentes internas del partido señalan que, a partir del rechazo de Zavala, decidieron intensificar los contactos y el diálogo que paralelamente sostenían durante noviembre con diversos personajes del Movimiento de Regeneración Nacional, para establecer los términos de una posible alianza electoral. La principal condición para que el PES firmara algún acuerdo con Morena era que Cuauhtémoc Blanco fuera el abanderado de esa coalición a la gubernatura de Morelos, dejando fuera de la contienda al senador Rabindranath Salazar.

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, a quien la vox populi y los corrillos políticos -especialmente los alentados por el grupo de Luis Videgaray- atribuían control sobre el PES, se mantuvo al margen de las decisiones de Encuentro Social. Fungía únicamente como el canal de comunicación entre el presidente Enrique Peña Nieto y ese organismo político.

Además de Cuauhtémoc Blanco, uno de los temas en el que se encontraron mayores diferencias fue el de la amnistía; tema en el que Hugo Eric Flores, con su formación de abogado, no está de acuerdo. Sin embargo, fuentes del PES aseguran que el comentario es un posicionamiento estratégico de Andrés Manuel, toda vez que en las regiones de Guerrero y Michoacán controladas por la delincuencia organizada hay más de 1 millón de votos a los que Morena no tiene acceso y que, en sus palabras, suelen ser bastiones del PRI. En los hechos, dicen las fuentes del PES, la declaración no es más que un permiso que solicita el candidato para hacer campaña en esa región.

Destaca también que quien sonaba como candidato presidencial del PES y quien decidiera finalmente no considerar siquiera esta opción, también está al parecer involucrado dentro del pacto, se trata del ex futbolista Hugo Sánchez, quien ocuparía uno de los espacios que Encuentro Social consiguió para ir al Senado.

Así se llegó al anuncio oficial de la alianza "Juntos Haremos Historia" que, junto con el PT, conforman Morena y el PES, y que ha ocasionado tanta polémica entre grupos de simpatizantes históricos de López Obrador, y de la comunidad Lgbttti, los cuáles se sintieron traicionados por el acercamiento a un partido que desconoce los derechos de los grupos de la diversidad sexual.

NOTAS INDISCRETAS…

Una exfuncionaria diplomática, que trabajó varios años en la Embajada de México en Arabia Saudita, como asistente y administradora del embajador, envió un correo donde confirma el lucrativo negocio ilícito de alcohol que implementó, en la residencia oficial, el ex embajador mexicano Arturo Trejo Nava entre 2007 y 2016. "Cuando él llegó a esa Embajada, él sabía perfectamente lo que podía hacer y se cuidó de despedir a cualquiera que pudiera estorbarle en sus negocios. No soporta a la gente honesta y él, junto con sus socios en el negocio que él sabía perfectamente que podía hacer". La mujer, cuyo nombre se omite para protegerla, fue despedida de la embajada cuando se percató de las actividades ilícitas del embajador y asegura que el negocio de venta de alcohol desde la embajada mexicana y controlado por Trejo Nava "era perfectamente conocido en Riad. Era el secreto a voces. Yo estuve viviendo allá hasta el 2015, fecha en que regresamos a México y el negocio continuaba"…
Los dados cierran el año y se guardan en el cajón.

Salvador Garcia Soto
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