alexazarexpreso11132017wwwWASHINGTON, EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eligió a Alex Azar, un exalto ejecutivo de la industria farmacéutica, para cubrir el cargo de secretario de Salud y Servicios Humanos, vacante desde que a finales de septiembre un escándalo de gasto de dinero público en jets privados obligara a dimitir al cirujano Tom Price de ese puesto.

Azar, de credenciales conservadoras y de 50 años, tiene experiencia en el servicio público (fue subsecretario de salud en la primera etapa del gobierno de George W. Bush), desde donde dio el salto a Lilly USA, la principal filial de Eli Lilly and Co., una de las 15 farmacéuticas más grandes del mundo.

Ahí llegó a ser presidente de la compañía, puesto que dejó el pasado enero para iniciar una carrera como consultor externo en asunto de seguros médicos y salud.

"Feliz de anunciar que estoy nominando a Alex Azar para ser el próximo secretario de Salud y Servicios Humanos. ¡Será una estrella para un mejor seguro de salud y precios de medicamentos más bajos!", tuiteó el presidente desde Asia, donde todavía está de gira.

Es precisamente el último aspecto, el de los precios de la medicación, el que ha levantado las dudas entre los senadores que tendrán que aprobar su nominación. Si bien durante la campaña electoral Trump acusó a las farmacéuticas de "salirse con la suya" y enriquecerse gracias a los altos costes de sus productos, la elección de Azar, un exejecutivo del sector, cierra la puerta a esa promesa.

Sin duda
Donde no hay duda es en el compromiso del Azar con mantener el esfuerzo para derogar y substituir la reforma sanitaria impulsada por Barack Obama, conocida como Obamacare, una de las principales promesas del Partido Republicano desde hace siete años.

A pesar de tener el control total del Congreso y la Casa Blanca, los conservadores han visto como una vez tras otra tenían que retirarse humillados en sus intentos.

Desde su actual posición de consultor y analista, Azar ha sido un ferviente crítico de Obamacare, con apariciones y comentarios constantes en la cadena de televisión conservadora Fox y todas sus filiales.

Si supera la presión por su pasado en la industria farmacéutica, la nominación de Azar se corroborará como una decisión práctica y sin escándalo, que no debería pasar apuros en el Senado. Su perfil tecnócrata y reputación de persona metódica está bien visto por las élites de Washington, así como parece contar con el respaldo y la cercanía al vicepresidente Mike Pence, al que conoció cuando éste era gobernador de Indiana.

El Universal / EMEG 13/11/17/DAW