debate sesion argentinaBUENOS AIRES, ARG.- Activistas a favor y en contra de la legalización del aborto en Argentina se disputaron hoy las calles alrededor del Congreso, mientras el Senado debatía la ley de la interrupción voluntaria del embarazo en una histórica sesión.

La Plaza del Congreso fue vallada justo a la mitad para impedir que ambos grupos chocaran y pudiera ocurrir algún acto de violencia.

De un lado quedaron las feministas que construyeron una inmensa marea verde, color del pañuelo que simboliza el apoyo a la legalización del aborto.

En el otro lado se juntaron las organizaciones religiosas que copiaron el uso de un pañuelo y sólo lo cambiaron por el color azul para identificar su rechazo al proyecto.

Movimiento feminista
Desde temprano, con la llegada de miles de activistas, sobre todo adolescentes y jóvenes, quedó claro que el movimiento feminista iba a ganar la competencia por ocupar las calles.

El pañuelo verde se podía ver atado en el puño o en la mochila, colgado al cuello o amarrado en la cabeza de jovencitas que también cubrieron su rostro de brillos verdes y todo tipo de adornos y que cantaban contra el patriarcado.

Las calles del centro de Buenos Aires amanecieron tapizadas con carteles verdes con el lema “Será Ley”, en referencia al proyecto de interrupción voluntaria del embarazo que el Senado votará esta noche, después de una sesión especial que inició a las diez de la mañana.

También había pasacalles que advertían “Estamos haciendo historia”, “¡Aborto legal ya!”, “Yo voto por el derecho a decidir”, “Aborto legal, seguro y gratuito”, “Educación sexual integral y laica” y “Separación de la Iglesia del Estado”.

Otros mensajes advertían: “Iglesia y senadores, no jueguen con nuestras vidas”, “América Latina va a ser toda feminista, “Arriba los pañuelos y aborto legal para todos” y “Nunca más una muerta por aborto clandestino”.

La tendencia
Al mediodía, decenas de cuadras ya estaban ocupadas por carpas feministas, orquestas de mujeres que bailaban y cantaban, grupos de amigas que habían faltado a la escuela o al trabajo y familias con niños y bebés incluidos.

El verde era el color de identidad de una multitud en la que predominaba un clima festivo y de alegría, a pesar de que la tendencia para la votación era negativa, pues se anticipaban 38 votos en contra y 31 a favor de la legalización.

Muchas de las adolescentes, que se convirtieron en inesperadas protagonistas de esta discusión, portaban pancartas escritas a mano con mensajes como “Yo voto a quien me cuida, no a quien mata a mis hermanas”, “Yo deseo, yo decido, vos cállate”, y “Mi cuerpo, mi deseo, mi decisión”.

Mientras las “verdes” ya ocupaban decenas de cuadras, en el lado azul la gente apenas si llenaba un par en las que predominaban los carteles con los lemas “Sí a las dos vidas” y “Toda vida vale”, junto con imágenes de Cristo, santos y vírgenes.

El rechazo
Jóvenes de escuelas católicas rezaban acompañados de curas o mostraban banderas que explicaban que “abortar no es el camino”, “La vida comienza en la concepción, no en el consenso” y “El aborto es la forma más brutal de abuso infantil que existe”.

El muñeco de un feto gigante que se popularizó durante las marchas en contra de la legalización del aborto fue una de las principales atracciones de los fieles que se acercaban para sacarse fotos o tratar de acariciarlo y bendecirlo.

Las movilizaciones a favor y en contra del aborto legal permanecerán afuera del Congreso hasta que se lleve a cabo una votación que está prevista a más tardar a medianoche.

NTX/I/CGR/BGG/DAW