HERMOSILLO, SON.- La vida de la hermosa Irene Villaescusa Duarte se encaminó por el sendero de Dios, pues sus papás Irene y Enrique Villaescusa la presentaron ante el altar para que fuera rociada con las simbólicas aguas del Jordán, acompañados en todo momento y con mucho cariño por las personas que se comprometieron a servirle de guía: sus padrinos Inés Paulina y Carlos Valdez, Estela y José Raúl Romo.