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PUEBLA, PUE.- El subcampeón sacó un pequeño punto contra el Puebla.

Habrá sido la falta de preparación, el shock de una final perdida, un cambio de chip o las bajas temperaturas en el estadio Cuauhtémoc, pero el Cruz Azul jugó sin idea, ni carácter.

Un empate (1-1) frente a la Franja debe de saber a polvo para La Máquina, que se acostumbró a dominar en la fase regular hace unos meses.

Ni con la participación de los tres refuerzos de renombre, rescató el triunfo.

Lo que Elías Hernández no hizo durante la Liguilla pasada, lo consiguió en la Jornada 1 del Clausura 2019.

El Patrullero recortó hacia la derecha, para colocarse el esférico a su pierna más hábil, y disparó directo al ángulo de la portería de Nicolas Vilkonis, inmovilizado por la velocidad del balón.

El silbante Edgar Ulises Rangel, en su debut en Primera División, señaló correctamente la pena máxima.

Sin alguna prisa, Lucas Cavallini engañó a un desesperado José de Jesús Corona.

La intención del meta durante el cotejo fue quitarse la espina clavada por error de la final.

Y lo logró.

Nada por algún lado.

Un juego insípido y estéril por parte del subcampeón, posiblemente ocasionado por la semana de preparación que tuvieron después de sus vacaciones de Navidad.

La Máquina sacó su primer punto en el camino rumbo a la ‘novena’.

El Universal / MME 04/01/19/EV