streaming dosCIUDAD DE MÉXICO.- El mercado de los contenidos audiovisuales ha cambiado en los últimos años con la paulatina desaceleración en la contratación de servicios de TV de paga y la distribución "por cable" de contenidos tradicionales. Lo anterior ha dado pie a la consolidación de plataformas de reproducción sin descarga (streaming) que hasta hace poco no eran tan fuertes en el país y que ahora representan ingresos millonarios e índices de penetración importantes a nivel nacional y mundial.

Para los melómanos mexicanos, los servicios de suscripción preferidos son Spotify y Apple Music, aunque también tienen una presencia importante Google Play Music, que incluye YouTube Music y Claro música. A la oferta anterior, desde la semana pasada, se sumó Amazon Music, que ofrece 50 millones de canciones.

Si bien la mayoría de los citados servicios ofrecen modalidades de música gratis, como radio con comerciales (sin poder elegir canciones específicas o descargar para uso fuera de línea), el fuerte de los servicios de streaming de música son las suscripciones premium, que quitan estas restricciones y hasta tienen planes para estudiantes, a precios reducidos.

Spotify y Apple Music ofrecen tres planes similares en precio y prestaciones. Para los estudiantes, 50 pesos al mes; las cuentas individuales son de 100 pesos el mes; y los planes familiares, con hasta seis cuentas personales, una para cada miembro de la familia, cuestan 150 pesos mensuales.

Google Play Music no cuenta con cuentas para estudiantes, así que solo ofrece las suscripciones: Individual, por 100 pesos al mes y la Familiar por 150 pesos, ambas también brindan acceso a YouTube Music.

Claro Música ofrece membresías personales por 100 pesos al mes, pero también vende canciones para descarga a precios individuales y por paquete, estrategia similar a la de la tienda iTunes de Apple. Las membresías ofrecen la opción de escuchar música en línea, con la descarga de canciones individuales o playlists.

Por su parte, Amazon Music llega en dos modalidades: Amazon Prime Music (incluida en el servicio de Amazon Prime y con catálogo de dos millones de canciones) y Amazon Music Unlimited que cuesta 99 pesos mensuales y ofrece 50 millones de canciones.

Todos estos servicios cuentan con aplicaciones para teléfonos móviles y tabletas, pero también se puede acceder a ellos desde Smart TVs, computadoras o bocinas conectadas a Wi-Fi.

Los catálogos
Si bien los catálogos no son los mismos en todos los países (o siquiera entre los diversos servicios en el mismo país), es poco común encontrar usuarios con múltiples suscripciones a estas plataformas de streaming de audio.

Y es que, para ganar más suscriptores, los servicios buscan ofrecer cada vez más contenidos exclusivos. Así, con la clara intención de separarse de la competencia, recientemente Spotify empezó a ofrecer a nivel mundial acceso a podcasts (programas de radio con temas diversos) llegando, incluso, a crear contenido exclusivo (como las plataformas de streaming de video lo hacen desde hace años). Apple, quien por años ha sido reina en la distribución de podcasts, aún no ha recurrido a esta opción.

Video en todos lados
Anteriormente, los distribuidores de imagen en movimiento que reinaban en el país eran las televisoras de cable (de paga) y la televisión abierta, Sin embargo, el crecimiento de la disponibilidad de Internet y banda ancha en nuestro país ha cambiado los hábitos al consumir video.

Lo anterior ha propiciado que, en México, los servicios de video bajo demanda por suscripción (SVOD, por sus siglas en inglés), como Netflix, estén teniendo un aumento acelerado de clientes, tanto que se proyecta que se generen más de 220 millones de dólares para 2025. En ese momento, se prevé que por lo menos el 30% de hogares mexicanos estén consumiendo este tipo de servicios.

En 2017, un reporte de la consultora The CIU, indicaba un crecimiento en este sector de 25.6% con relación al año anterior. Desde entonces, no se ha frenado su preferencia frente a la televisión de paga, en parte por las crecientes producciones originales y exclusivas a las que los usuarios pueden acceder prácticamente desde cualquier lugar y dispositivo.

El crecimiento de este mercado ha hecho que al día de hoy no encontremos únicamente productos como Netflix o Amazon Prime Video, sino que los propios generadores tradicionales de contenidos audiovisuales (como Televisa, por ejemplo) se sumen a la oferta, incluso en combinación con los proveedores de acceso a Internet nacionales.

Si bien Netflix, que de acuerdo con un análisis de Reuters contaba, al tercer trimestre de 2018, con una base total de clientes de 137 millones en todo el mundo, es el titán del sector, la llegada al mercado nacional de ofertas globales como Amazon Prime Video, HBO Go o YouTube Premium, aunado a ofertas de contenidos más locales, como Claro Video (apoyada por los operadores Telcel y Telmex) o Blim, de Televisa, hacen que la oferta se renueve constantemente, con contenidos exclusivos de una u otra plataforma, haciendo que el usuario desee suscribirse a más de un servicio.

Así, más allá de las ventajas técnicas y de ubicuidad ya mencionadas, los proveedores de SVOD recurren al contenido original y exclusivo para atraer a nuevos consumidores. Por ejemplo, solo en Netflix puedes ver la serie de Luis Miguel. Y, si quieres saber qué pasó con Karate Kid 30 años después, te verás obligado a contratar YouTube Premium. Así que, a un paquete promedio de televisión de paga, que al día de hoy fluctúa entre los 300 y 500 pesos al mes, tendrías que agregar Amazon Prime Video (100 pesos al mes), la versión estándar de Netflix (150 por mes) y Fox Premium (175 al mes) y, tal vez, añadir Claro video (gratis, si ya eres cliente de Telmex o Telcel).

Otras opciones de streaming en video incluyen los servicios de Blim, por 110 pesos al mes, o Cinépolis Klic y Apple iTunes, que cobran por contenido individual, no por membresía mensual. YouTube Premium cuesta 120 pesos al mes, pero también incluye YouTube Music.

Todo este contenido requiere de conexión a Internet y puede ser visualizado no solo en una televisión conectada, sino también en computadoras, teléfonos inteligentes, tabletas y hasta consolas de videojuegos.

Sin embargo, hay que decir que la mayoría de las plataformas SVOD limitan su catálogo a series y películas, por lo que, si buscas eventos especiales o deportivos, hay que recurrir aún a la televisión de paga (por cable o satelital).

¿Se puede vivir sin TV abierta o de paga?
Si has pensado en dejar de pagar la TV por cable para consumir solo contenidos de Internet, tendrás que aprender a encontrar tanto contenido local como eventos especiales en los sitios web especializados o en las apps de las televisoras. También deberás aprender a combinar varios servicios para no sentir que te estás perdiendo de algo importante.

Aunque cada vez hay más plataformas que ofrecen programas deportivos, por ejemplo Twitter con algunos partidos de Beisbol de Ligas Mayores y la Liga Mexicana, o partidos de la NFL en Amazon Prime Video, inevitablemente descubrirás que, aunque sí están disponibles, casi nunca son gratis.

Al final, los gustos y necesidades de cada persona serán los que definan qué tipos de servicios de entretenimiento usarán. Lo que es un hecho es que la oferta es creciente y, con ella, también crece el gasto. Por ejemplo, si alguien quisiera contratar todos, o la mayoría de los servicios anteriormente descritos, su gasto mensual sería de dos mil pesos, aproximadamente.

¿Cuál es tu gasto mínimo mensual?
Hagamos ahora un ejercicio más realista de lo que puede gastar una familia mediana en servicios de streaming.

Netflix es casi obligado, así que escogeremos el plan para ver contenido en dos pantallas simultáneamente, por 150 pesos al mes. Probablemente no sea necesario contratar también Amazon Prime Video, pero como es parte del paquete de Amazon Prime, que incluye envíos gratis, video streaming y música, suena bien por 100 pesos al mes o, para contenido local, alguien preferirá Blim, por los mismos 100 pesos.

Para darle música a toda la familia, contrataremos un plan familiar de 150 pesos al mes, ya sea de Spotify, Apple Music, Google Play o Amazon Music en los que cada miembro de la familia podrá tener su propia cuenta, con sus listas de reproducción particulares y sin anuncios comerciales. Hasta aquí llevamos 400 pesos. Pero nada de lo anterior funciona sin Internet, así que hay que agregar el servicio de banda ancha, que, en un conservador promedio, puede costar otros 400 pesos con velocidades de entre 20 y 50 MB.

Otros costos adicionales pueden incluir los diversos planes de pospago (o prepago) de líneas celulares, para poder tener datos y disfrutar de la música o el video de estos servicios, y la ocasional membresía de otros servicios más de nicho como videojuegos (Xbox Live, Playstation Plus), contenido para adultos (HotGo) o renta de libros y audiolibros (Bookchoice), pero no los tomaremos en cuenta en este ejercicio. Así que el cálculo mínimo es de 800 pesos mensuales. ¿Tú cuánto pagas?

El Universal / VHA 16/11/18/DAW