Siempre he sido arribafirmante.
Florestán.

Cuando Andrés Manuel López Obrador participó en Tercer Grado como candidato presidencial de Morena, le recordé que como jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal (2000-05) había recurrido a los bandos para gobernar y respondió que sí porque no tenía mayoría en la entonces Asamblea Legislativa y le dije: ¿Qué garantía hay de que de llegar a la Presidencia y no alcanzar mayoría legislativa, no vaya a gobernar por decreto?

-No –respondió sin dudar. Por eso estoy pidiendo el voto en línea para alcanzarla en el Congreso.

Enseguida habló de la consulta popular. Dijo que enviaría una iniciativa para hacerla una herramienta accesible a los ciudadanos porque como está y coincido con él, es inalcanzable por la dificultad de los requisitos. Y luego habló de la revocación de mandato que, allí reveló, ya no sería cada dos años, como había dicho, sino cada tres, a lo que apunté que sería al tercer año, lo que confirmó e hizo dos aclaraciones: que nunca se reelegiría y que la revocación de mandato coincidiría con la elección federal de 2021, para aprovechar la infraestructura y ahorrar gastos.

Y en ese momento se encuentra cuando hoy se cumplen 200 días de su Gobierno e inicia el período extraordinario en el que además de aprobar el T-MEC, sin obstáculo, buscar las modificaciones a la consulta popular y a la revocación de mandato, como había anunciado como candidato.

Pero ambas son reformas constitucionales que necesitan las dos terceras partes de los votos que tiene en la Cámara de Diputados pero no en el Senado, como se documentó en el periodo ordinario cuando Ricardo Monreal la desagendó por falta de votos.

Desde entonces y hasta ahora, la oposición, en bloque, ha dicho que votará por ambas, pero no para realizarse en las elecciones intermedias, como quiere el Presidente.
Y ese es el reto: si Monreal construye la mayoría calificada sin tenerla y ver de qué está hecha la oposición para sostenerse.

RETALES
1. ATRÁS.- Morena busca la desaparición del Consejo general del INE. Si esto se suma a la propuesta de eliminar las Oples, se empieza a pensar sobre quiénes quieren el control de la máxima autoridad electoral;

2. RELEVO.- Como le adelanté, Omar García Harfuch es el nuevo jefe de la Policía de Investigación de la CDMX y asesor de seguridad de Claudia Sheinbaum. Hace diez días renunció a la Agencia de Investigación Criminal de la FGR. Una primera decisión fue la salida del director antisecuestros de la procuraduría capitalina; y

3. AEROPUERTOS.- Un juez otorgó ayer un amparo para impedir la construcción del aeropuerto de Santa Lucía y la inundación de la obra inconclusa del NAIM en Texcoco. El Presidente dijo que detrás están los corruptos contratistas a los que se les cayó la transa. En esto disintió Jiménez Espriu, pero luego corrigió.

Nos vemos mañana, pero en privado.