EL SENADOR Ricardo Monreal no se esperó a ser llamado por la Fiscalía de Delitos Electorales y ya le pidió a José Agustín Ortiz Pinchetti que investigue las acusaciones en su contra.

Le faltó pedirle que se excuse su cuñado, el director de Averiguaciones Previas, Gerardo García Marroquín.

COMO SEA, el titular de la Fepade tendrá que resolver un acertijo como el del vestido dorado que algunos veían azul, pues lo que provocó las 60 denuncias contra Monreal fue que en un mitin dijo:

“Si ustedes le ayudan a Arturo (Ávila, candidato de Morena a alcalde), nosotros desde México, en el presupuesto, vamos a ayudar a Aguascalientes (capital). Si ustedes ganan Aguascalientes nosotros les vamos a ayudar a cumplir con todos sus compromisos de campaña”.

¿Simple arenga desde el templete o delito electoral?

Es pregunta.

***

BASTÓ un chasquido presidencial de dedos para que Santiago Nieto soltara a los sabuesos de la Unidad de Inteligencia Financiera contra el titular de la Comisión Reguladora de Energía o contra quienes pagaron un documental sobre populismo... ¿hará lo mismo contra el hijo de Napoleón Gómez Urrutia?

RESULTA EXTRAÑO, por no decir sospechoso, el silencio de las autoridades sobre la revelación de que Alejandro Gómez Casso lleva más de 11 años cometiendo un fraude al SAT.

Sería bueno saber si el cariño de Andrés Manuel López Obrador también cubre a Napitito.

***

EL MAGISTERIO estará muy apapachado el Día del Maestro, pues el gobierno federal ya les regaló la contrarreforma educativa que les garantiza tener chamba aunque no sepan dar clases. 

Y el líder del SNTE, Alfonso Cepeda, dijo que el miércoles recibirán “muy buenas noticias” sobre su salario. 

Lástima que sobre la calidad de la educación, nadie le pueda dar a los alumnos buenas noticias.