A VER, si el gobierno panista de Yucatán decide finalmente independizarse de México, ¿el presidente Andrés Manuel López Obrador dirá que hay que acostumbrarse a las decisiones autónomas?

La pregunta no es ociosa, pues hasta ahora el jefe del Ejecutivo sigue sin denunciar el burdo atropello a la legalidad que se pretende imponer en Baja California.

YA LO DIJO con todas sus letras el consejero del INE, Marco Baños: la ampliación del mandato de Jaime Bonilla es un fraude electoral.

Y al no condenarlo, López Obrador se vuelve cómplice de tal atrocidad política.

Y LO MISMO pasa con todos aquellos que han optado por guardar silencio, como la secretaria de Gobernación (y ex ministra de la SCJN), Olga Sánchez Cordero; el presidente del Senado, Martí Batres; el líder de Morena en San Lázaro, Mario Delgado; y, sobre todo, los legisladores federales bajacalifornianos.

HASTA AHORA los únicos que han advertido del golpe a la Constitución, además de la oposición, son Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Tatiana Clouthier y Ricardo Monreal.

El resto de la clase gobernante sigue con la cabeza metida en el lodo de la complicidad.

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AHORA que el Presidente anda tan preocupado por los amparos que considera “indebidos”, tal vez podría interesarse en la supuesta colusión que existe entre funcionarios de la alcaldía Miguel Hidalgo, jueces y abogados para abrir antros en Polanco.

LOS VECINOS de aquella zona andan indignados tras la apertura de un lugar llamado “El Cuerno”, gracias a un amparo, pese a que desde 2014 el Plan Parcial de Desarrollo prohíbe la instalación de establecimientos nuevos.

LOS AFECTADOS quieren llevar hasta Claudia Sheinbaum la denuncia contra el equipo del alcalde Víctor Romo, pero hasta ahora no les han querido dar cita en la Jefatura de Gobierno.

Y no saben si es porque la agenda de la mandataria está muy apretada o si como, sospechan, el despacho de abogados detrás de estos asuntos tiene muy buenas relaciones en Palacio Nacional.

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DE PENA AJENA el papelazo que hizo la alcaldesa Patricia Durán al intentar sabotear la asamblea de México Libre en Naucalpan.

Convertido en tuitstar, Felipe Calderón exhibió cómo la gobernante de Morena cerró los accesos al lugar, les cortó la luz y hasta mandó inspectores dizque de Protección Civil.

Al final el ex presidente rompió récord de afiliaciones a su nuevo partido y balconeó las mañas de la presidenta municipal talibán, perdón, Durán.