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SEÚL, COREA DEL SUR. - El presidente del Comité de Asuntos de Estado de Corea del Norte, Kim Jong-un, señaló este martes que está comprometido con la desnuclearización y listo para reunirse por segunda vez con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en cualquier momento.

También advirtió que podría buscar un curso alternativo si Washington juzga mal la paciencia norcoreana.

Los comentarios se dieron durante su discurso de Año Nuevo, transmitido por la Estación Central de Televisión de Corea del Norte la mañana de este martes.

En su discurso, el líder norcoreano instó a Estados Unidos a tomar medidas correspondientes a cambio de los pasos de desnuclearización que el régimen comunista ha tomado hasta el momento.

Asimismo, dijo que está dispuesto a reabrir el polígono industrial intercoreano, cerrado actualmente, en la ciudad fronteriza norcoreana de Kaesong y reanudar el programa turístico suspendido a la montaña Kumgang, en la costa este del país, ‘sin condiciones previas’.

Esto podría sugerir que Kim desea la reanudación de los dos proyectos como un alivio de las sanciones estadunidenses.

El líder añadió que está preparado para reunirse de nuevo, en cualquier momento, con el presidente estadunidense y que hará esfuerzos para producir un resultado que la comunidad internacional acoja con agrado.

Sin embargo, dijo también que, si sucede lo anterior, tendrá que buscar un nuevo camino si Estados Unidos no cumple sus promesas y subestima la paciencia norcoreana mientras trata de forzar las cosas unilateralmente y se aferra a las sanciones y presión, destacó un despacho de la agencia Yonhap.

Kim enfatizó que tiene la firme intención de trabajar en la creación de ‘nuevas relaciones’ con Washington, el establecimiento de una paz duradera en la península coreana y la búsqueda de la ‘desnuclearización completa’, según lo acordado en su cumbre de junio con Trump.

Además, instó a la búsqueda activa de negociaciones multilaterales entre los países involucrados en el acuerdo de armisticio que puso fin a la Guerra de Corea de 1950-53, para discutir el reemplazo del armisticio por un tratado de paz, que, según él, sentará las bases para la paz duradera en la península coreana.

El discurso del líder norcoreano fue observado atentamente por los expertos exteriores a fin de hallar alguna pista sobre la forma en la que actuará Pyongyang en sus diálogos de desnuclearización estancados con Washington.

Desde que Kim se reunió con Trump se han realizado pocos progresos sobre la materia, dado que Corea del Norte demanda medidas correspondientes por los pasos de desnuclearización que afirma haber tomado hasta la fecha, mientras que Estados Unidos solicita pasos más concretos antes de realizar concesiones.

En tanto, el gobierno surcoreano acogió con agrado el compromiso reiterado del líder norcoreano para la desnuclearización, la construcción de paz y el avance en las relaciones intercoreanas.

El Ministerio Surcoreano de Unificación dijo en un comunicado que el gobierno avanzará la reconciliación y cooperación entre las dos Coreas hasta el punto en que no se pueda retroceder.

Agregó que hará todo lo posible a través de la cooperación estrecha con la comunidad internacional para materializar la desnuclearización completa y establecer un firme régimen de paz en la península coreana.

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