migrante hondurenioNAVOJOA, SON.- Mientras México se debate entre la controversia por los discursos de rechazo a la migración centroamericana, un joven hondureño que se encuentra en Navojoa está a la espera de su primo que viene en la Caravana Migrante, asegura que ni él ni sus connacionales vienen robar ni a quedarse en este país.

La meta que tienen, asegura Miguel Ángel Chávez Centeno, de 32 años, no es quedarse en México, sino llegar a Estados Unidos en pos del sueño americano. Lo único que pretenden es cruzar pacíficamente por el suelo mexicano.

Dijo que a los 15 años dejó su natal Ciudad Comayagua, en Honduras, tras ver cómo su familia fue asesinada por negarse a formar parte del grupo criminal Mara Salvatrucha.

Comentó que al ver que su único hermano vivo se unió al grupo, decidió dejar su país y pasar por México para ir a Estados Unidos.

Al llegar a la frontera de su país con México, el agente aduanal le dio la oportunidad de seguir adelante y no lo detuvo.

"Migración mexicana, el señor se portó muy bien porque me dijo ‘voy a cerrar mis ojos y voy a contar hasta tres y cuando los abra, ya no lo quiero volver a ver’. Y cerró sus ojos y cuando los abrió, nosotros ya no estábamos. nos dejó ir"

Sin comida

Relató que sin alimento atravesó México hasta llegar una noche a Culiacán, Sinaloa, donde bajó del tren sin saber que había cometido un grave error.

"Me agarraron; yo no sabía que no se podía caminar de noche, me subieron a una camioneta y me dijeron que andaba robando y yo les dije que no, que venía llegando a Culiacán en el tren y que estaba en busca de comida, no me creyeron y me pegaron con palos, cables y piedras y me aventaron al canal".

Una vez que sus agresores lo dieron por muerto, logró salir del canal y gracias a que recibió atención médica por parte de un centro cristiano, logro sobrevivir.

Ahí lo vistieron, le dieron alimento y dinero para viajar a Nogales, Sonora, donde lo esperaba quien lo llevaría hasta Estados Unidos.

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Una vez en Phoenix, Arizona, Miguel Ángel comenzó a trabajar en la jardinería y con el tiempo conoció a una joven con la que se casó y tiene dos hijos.

Fue deportado

Para su desgracia, Miguel se encuentra en Navojoa sin dinero ni familia, porque las autoridades migratorias de Estados Unidos lo deportaron y, para evitar que lo llevaran hasta Honduras, se vio en la necesidad de negar a su patria y decir que era mexicano.

Actualmente, el joven hondureño se encuentra en la Perla del Mayo durmiendo en banquetas, a la espera de un familiar que llegara a esta ciudad en los próximos días, con quien busca ir al reencuentro de su familia en Arizona.

"Nosotros somos personas humildes y no venimos haciendo males, nosotros vamos con el objetivo de Estados Unidos y pues yo le diría a esa gente que se pusiera en nuestros zapatos".

EXP/ER/FRU/OCT/2018