guerreras buscadorasHERMOSILLO, SON.- La agrupación Guerreras Buscadoras de Sonora ha encontrado, en un año cuatro meses de trabajo, más de 59 cuerpos sepultados en fosas clandestinas en Ciudad Obregón y Guaymas, restos que en su mayoría aún están a la espera de reconocimiento por parte de sus familiares, y de ahí la importancia de acercarse a dejar sus pruebas de ADN, expresó María Teresa Valadez Kinijara, coordinadora estatal de esta iniciativa.

"Son 59 tesoros encontrados a lo largo del trabajo de nuestro colectivo, de los cuales ya tenemos los resultados de muchos, pero las familias no se han realizado las pruebas genéticas y no las encontramos", explicó durante su entrevista con Niria Andrade, para el noticiario Expreso 24/7.

Las denuncias
La falta de reconocimiento por parte de sus familiares, añadió, es consecuencia de la falta de denuncia por parte de la ciudadanía cuando una persona desaparece, aparte de que muchos de ellos no se realizan las pruebas correspondientes, lo que atrasa el proceso de identificación y entrega de restos.

"No es fácil dar con la familia de estos tesoros, porque muchas de ellas no han puesto denuncia de la desaparición, o no se han hecho pruebas genéticas, y eso es lo que nos tiene retrasados en la entrega de estos cuerpos y aunque tal vez sí puedan realizarles el ADN, si no hay denuncia, pero no se puede liberar un cuerpo ya encontrado, que si sale positivo, tendría que haber una denuncia obligatoria de estos cuerpos para entregarlos", explicó.

Por ello, la coordinadora de la agrupación Guerreras Buscadoras de Sonora recomendó a los familiares de personas desaparecidas poner su denuncia a tiempo y, de esa forma, evitar que en el peor de los casos, los cuerpos de sus seres queridos terminen en la fosa común.

exp/red/daw/may/2019