ColegioDeSonora

HERMOSILLO, SON.- La violación sistemática de derechos humanos en México ha generado diversos tipos de violencia hacia la mujer, situación que va ligada a las relaciones históricas de poder hombre-mujer que en el caso de Sonora durante los últimos años se ha vuelto más cruenta, consideró Mercedes Zúñiga Elizalde, especialista en temas de género e investigadora del Colegio de Sonora.

“Digamos que en ese contexto, la violencia contra las mujeres se incrementa, se agudiza, porque a final de cuentas los jóvenes y las mujeres seguimos siendo la población de mayor riesgo, y por eso estamos viendo no solamente más feminicidios, sino también más mujeres asesinadas que posiblemente no puedan ser consideradas claramente como feminicidios”, dijo.

Al respecto, señaló que en el discurso oficial no se consideran feminicidios los casos de supuestos ajustes de cuentas del crimen organizado; no obstante hay la obligación de cuestionar por qué las mujeres se vinculan más en estas situaciones cuando hace tiempo eran casos excepcionales.

“Eso también obliga a decirnos qué es lo que se está haciendo o qué es lo que no se está haciendo por parte del Estado; porque respecto de la violencia, si bien es un aspecto que nos compete a todo mundo como sociedad, la instancia que tiene una obligación, que está obligada porque es la única instancia es el Estado”, dijo.

Indicó que el punto central al que se debe poner atención es la normalización del lenguaje de violencia que vive la sociedad, aspecto en el que las autoridades correspondientes no muestran capacidad en poder combatir el fenómeno, por lo que una forma de eliminarla es a partir de la prevención en las futuras generaciones y educación en las escuelas.

“Otra cuestión es la familia, que es un asunto muy complicado, pero lo que le compete al Estado tendría que enfocarse a prevenir en la escuela, cambiar completamente la forma como se educa, pero cotidianamente estamos viendo como hay violencia en las escuelas”, recalcó.

Prevención

Mercedes Zúñiga, subrayó que la política de prevención es un asunto pendiente en los gobiernos, porque no inciden en la población objetivo, niños, niñas y adolescentes, para combatir la violencia con objetivos claros para que a mediano plazo reditúe resultados que no cambian los discursos y leyes, sino a través de experiencias subjetivas en el ser humano.

“La educación es una parte fundamental, si en las escuelas se crean entornos de convivencia, de no discriminación, de no violencia, de nuevas formas de relacionarnos, esos niños cuando sean adultos no van a ser golpeadores ni van a ser madres golpeadoras de sus hijos, ni van a ser mujeres que se dejen golpear”, dijo.

Desde su punto de vista, ha fallado la falta de una política contra la violencia por parte del Gobierno del Estado debido a que hay acciones dispersas una de otra.

Insistió que contar con una política dará sustento y coherencia a talleres, pláticas, programas con base a metas y objetivos medibles, evaluados y elaboradas.

Pidió, haya un compromiso real de los funcionarios para atajar un problema muy grande, además la legislación sonorense de considerar como feminicidio cada caso de principio a fin de que la investigación para que las instancias correspondientes actúen bajo los mandatos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y no bajo criterios, concluyó.

EXP/RL/EV/JUN/2019