Como se intentó en 1985 (también a causa de los sismos y la vulnerabilidad de Ciudad de México), Andrés Manuel López Obrador anunció ayer su propósito de descentralizar 32 organismos de la administración federal (secretarías de Estado, institutos, comisiones, etcétera), que quiere llevar a diversos estados (el Inegi radica ya en Aguascalientes), de modo que en la capital solo permanezcan la Presidencia, Gobernación, Hacienda, Relaciones Exteriores, Defensa y Marina.

Para ello hay obstáculos imposibles de vencer, pues implican la mudanza de algo más de 270 mil servidores públicos (con todo y familias), entre sindicalizados y empleados de confianza, todos con servicio civil de carrera más el derecho inapelable ¡de negarse a emigrar!

Suponiendo inclusive que acepte la mayoría habría que garantizarle casas, escuelas, hospitales, templos y servicios urbanos tales como energía eléctrica, drenaje, agua potable, transporte, recolección de basura y demás.

Con la pena pero en esto aplica mi Chava Flores: ¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano…?