'Borreguito de la abundancia' en Año Nuevo: ¿cuál es su origen y significado?
La tradición establece que estos borreguitos deben ser regalados para que cumplan su propósito, pero, ¿cuál es su origen?
En el imaginario popular mexicano, el borreguito de la abundancia representa más que un amuleto decorativo: es un símbolo cargado de significado, relacionado con la prosperidad económica y la buena suerte. Aunque su origen es incierto, la tradición ha trascendido generaciones, consolidándose como un ritual indispensable en las celebraciones de Año Nuevo.
La figura del borreguito, asociada al dinero en México por la expresión popular 'tener lana', simboliza la prosperidad. Los amuletos suelen ser pequeños borregos confeccionados en diversos materiales y adornados con elementos que refuerzan su función simbólica. Por ejemplo:
- Monedas: Representan la abundancia y deben colocarse cerca de la entrada del hogar.
- Corazones y listones rojos: Alejan las malas vibras y refuerzan la armonía en el hogar.
- Macetas con plantas de abundancia: Comúnmente la Portulacaria afra, conocida como 'planta de la abundancia'.
- Semillas: Mezclas de lentejas, frijoles, arroz y otras, conocidas como 'granos de la abundancia'.
La tradición establece que estos borreguitos deben ser regalados para que cumplan su propósito, reforzando el acto como un símbolo de generosidad y deseos positivos.
Origen e historia
Aunque no se tiene un registro definitivo de su origen, existen dos teorías principales:
- Alpes suizos: Asociado a un antiguo poema que vincula la lana del borrego con la prosperidad.
- Andalucía, España: Donde el borreguito simbolizaba amor y armonía en el hogar.
En ambos casos, el borreguito representa prosperidad y buena fortuna, aunque adaptado a las costumbres mexicanas ha adquirido un carácter más amplio y versátil.
En las tradiciones judeocristianas, el borrego tiene un significado profundo. En la Biblia, Jesucristo es representado como el 'cordero de Dios' que guía y protege a su rebaño. Este simbolismo religioso ha influido en su percepción como emblema de sacrificio, protección y bendición.
En la antigüedad, los romanos utilizaban lana de borrego para rituales mágicos y medicinales, reforzando su simbolismo como portador de buena suerte. Incluso en la filosofía griega, Aristóteles lo describía como un animal simple, pero su uso práctico y cultural perduró a lo largo de la historia.
El borreguito de la abundancia no solo forma parte de la cosmovisión de nuestros antepasados, sino que también refleja la capacidad de las creencias para adaptarse a los tiempos modernos. En México, su popularidad ha crecido gracias a mercados, tutoriales en línea y la creatividad para incorporarlo en la vida cotidiana.